Recuerdos de la maternidad del Hospital del Salvador

Erika Carreño Campos, 68 años

El sismo había sucedido la tarde del día domingo.

Yo trabajaba en la maternidad del Hospital Del Salvador, comuna de Providencia, en Santiago. Hospital construido a fines del siglo XIX. Ese año el servicio de maternidad contaba con casi 100 años. Como matrona, mi profesión, debía presentarme el día lunes a las 7:50 am. Cursaba el quinto mes de mi segundo embarazo y asistía con mi hija mayor, de apenas un año y 3 meses de edad, a quien dejaba en la sala cuna para funcionarios, ubicada a la salida de maternidad.

El sismo de 7,8 grados Richter había dejado destruidas tres salas de la maternidad, por lo que había caos por los traslados hacia un sector más seguro hospital de las puérperas y mujeres hospitalizadas por alguna patología concomitante con el embarazo. El nerviosismo del personal, las propias mujeres y sus recién nacidos era alto.

Ese lunes a mediodía, mientras atendíamos a mujeres embarazadas en el Policlínico de Alto Riesgo Obstétrico (quienes eran derivadas desde consultorios de atención primaria, para ser evaluadas por médicos por alguna patología que no requería hospitalización), sucede una réplica muy fuerte, por lo que debimos mantener la calma, olvidar nuestros propios temores y cuidar que ninguna mujer embarazada por arrancar, tuviese un accidente. Junto con esto, internamente rogaba para que mi hija pequeña se encontrara bien resguardada en la sala cuna, confiando siempre en la responsabilidad de las funcionarias que trabajaban ahí, de quienes estaré siempre orgullosa y agradecida.

Finalmente el susto pasó … no hubo que lamentar nada.

Ese mismo año el hospital, del que guardo gratos recuerdos, declaró como Monumento Histórico Nacional su casco histórico, en especial su fachada, sus bellos jardines interiores y la capilla, con una valiosa arquitectura hospitalaria del siglo XIX.